domingo, 15 de enero de 2012

Tengo que estudiar menos.

Una chica que yo conozco tiene examen de Gestión Financiera el próximo lunes, y hoy sábado se pasó más de cinco horas pegada a sus apuntes repasando la teoría y practicando todos los problemas del temario.

Su novio vino a verla a sabiendas de que debía de estar al borde de un ataque de histeria. Al llegar, ella le pidió que esperara un par de minutos hasta que terminara el último ejercicio. Cuando acabó, comprobó los cálculos, se quitó los auriculares, se estiró y se levantó del escritorio. 

Se dirigió al chico por segunda vez en toda la tarde y espetó:

"No sé en qué demonios estarían pensando los guionistas de Pokémon para ponerle un puerro a Fartfetch'd. ¿Para qué quiere un pájaro un puerro?".

Y se fue al baño a hacer pis.

Esa chica soy yo, y necesito unas vacaciones.

lunes, 9 de enero de 2012

Reflexiones de una universitaria emocionalmente susceptible.

Desde que tengo memoria, siempre he querido ser buena. Antes hace algunos años, cuando era una adolescente estúpida e inmadura, me desvivía por ser la mejor. Con el paso de los años, y a medida que la madurez ha intentado hacerse un huequito en mi cerebro, en la esquina de la Quinta con Broadway, he comprendido que ser la mejor no merece la pena, y que tampoco es posible. Así que ahora me conformo ser buena, o al menos en intentarlo.

Intento ser buena hija. Aunque no sea la persona más indicada para hacer juicios sobre esto, personalmente, creo que lo soy. Es decir, soy una chica responsable que jamás se ha metido en ningún lío, saco buenas notas, siempre aviso si voy a llegar tarde, mantengo mi habitación ordenada, ayudo en las tareas de la casa, me administro bien la paga mensual, me como todo lo que me ponen en el plato... en fin, yo nunca he tenido hijos, pero no me importaría que, si los tuviera, se parecieran a mí.

Reconozco que no soy la mejor hermana del mundo, simplemente, porque soy una maniática del orden que comparte habitación con la señora del Tártaro. Y, vale, tengo muy poca paciencia cuando se trata de monopolizar el ordenador, pero creo que dejando de lado esas cuatro chorradas que hacen que a veces nos gritemos como los colaboradores de Sálvame, nadie baila Sexy and I know it como mi hermana y yo.

Hasta hace uno o dos años, me rompía los sesos por ser una estudiante modélica. Tampoco soy yo la más indicada para decirlo, pero, incluso ahora, que he aprendido a tomarme las cosas con calma (más o menos), considero que soy buena alumna. Mis profesores me lo han dicho siempre, y cuando no me lo dicen directamente, o me entero por otras personas, o yo misma se los noto. Sinceramente, prefiero que no me lo digan, porque me da una vergüenza terrible. Pero si tengo buenas notas no es porque yo sea un genio o algo así: simplemente sé administrarme el tiempo, intento llevar las cosas al día y nunca dejo nada para el último momento. Y, por supuesto, no pretendo ser la mejor en todo, porque no se puede. Siempre hay alguien por encima de mí, y de cualquiera realmente. Y no por ello me frustro conmigo misma, no. Les tengo envidia sana, porque ya me gustaría tener la fluidez en alemán que tiene Iris, o la cantidad de vocabulario que tiene Aday, o sin ir más lejos, la capacidad para transmitir tanto a través de una pantalla de ordenador como Annell o Shikaru. Pero luego hay otros que van diciendo por ahí que soy una subida. Como no sea subiéndome a un taburete...

Intento ser una buena novia. Yo no sé exactamente cómo se hace, porque ésta es la primera vez que soy novia de alguien, pero al menos intento que Mr. Pelos esté a gusto conmigo, en todos los aspectos. A lo mejor no soy tan romántica ni cursi como se esperaba, pero  es queno me sale. Al menos soy sincera. Siempre he estado ahí para cualquier cosa que Mr. Pelos ha necesitado, al igual que él lo ha estado para mí, me he desvivido por él, y aunque hay cosas por las que le habría abofeteado hasta dejarlo sin un solo pelo en el cuerpo, sería incapaz de hacerlo. Le quiero por la persona que es y por la persona que me hace ser a mí.

Creo que soy una buena amiga. No tengo millones de amigos, pero los que tengo, los cuido. Siempre busco tiempo para ellos, aunque no lo tenga, incluso para cosas que me disgustan. Nunca he tenido secretos con ellos, y jamás les he mentido. Básicamente, porque no sé mentir. Sé escuchar, y precisamente, prefiero escuchar a hablar de mí misma. Creo que soy una persona en la que se puede confiar. Intento ponerme una sonrisa en la cara cuando alguien no puede ponerla en la suya, y me encanta tener detalles con la gente sin que venga a cuento, porque lo siento así, y punto. Pocas veces he dicho que no a algo, y en definitiva, no creo que sea una persona con la que la gente no le guste estar y con la que no se lo pasen bien. Solamente quiero ser una persona que deje huella en la vida de las otras.

Entonces, si tan buena persona parece que soy, ¿por qué? ¿Por qué la gente en la que deposito mis esperanzas y mis ganas se van? ¿Por qué me reemplazan? ¿Es que aburro a la gente, y nadie ha tenido el detalle de decírmelo? ¿No soy la amiga que esperaban? ¿Qué estoy haciendo mal?

¿Qué tengo que hacer para que no me reemplacen por tercera vez?

La primera fue a los 14 años. La segunda, a los 16. No sabría decir cuál de las dos me hizo más daño. La primera vez me quedé absolutamente sola, pero la segunda fue como una puñalada que me hizo pensar que quizás la culpa era mía. Personas a las que se lo había dado todo decidieron que ya no me necesitaban, que con alguien que les llenara la vagina cada noche estaban más que servidas. Una amistad de varios años tenía que luchar contra un pene y un par de testículos.

Ahora, supongo que entre el estrés de los exámenes, las semanas que estuve revuelta con Mr. Pelos, y los kilos de más, me estoy volviendo más paranoica de lo normal. Pero me rompería en pedazos que la persona que fue capaz de hacer desaparecer esa sensación de soledad y abandono, aquélla que realmente me hizo sentir especial y necesitada, aun cuando una de las personas que yo más quiero no está a mi lado en estos momentos, fuera capaz de reemplazarme por la misma razón.

Supongo que la carne es débil. O en este caso, como dice el dicho, "dos tetas tiran más que dos carretas".

¿Y saben qué es lo peor? Que probablemente él no tenga ni puñetera idea de cómo me siento.

Definitivamente, tengo que aprender a ser más egoísta y a pensar un poquito más en mí. Qué digo, a pensar algo en mí. El año que viene, por ejemplo, cuando suenen las campanadas de 2013, podría pedir al menos un deseo para mí.

lunes, 2 de enero de 2012

Propósitos para el 2012.

- Buscar tiempo para que Ryan y TJ se líen se una maldita vez.

Fin. 



Hasta febrero, Adso. Espera hasta febrero, que termine los exámenes, y leerás tanto yaoi que se te van a secar los ojos.

Mientras tanto, ¿por qué no? Una foto de un tío buenorro que se acerca mucho, demasiado, a la imagen mental que tengo de Ryan. No se qué pensarán ustedes, pero yo... en fin, yo me vuelvo loca: 



miércoles, 14 de diciembre de 2011

¡Felicidades, condesa de Phantomhive!


Hoy, en el día en que cumplo 20 años, son cinco las cosas que más ilusión me han hecho:

Primera, que mi hermana me ha regalado con todo su amor un Kinder Bueno.

Segundo, que algunos de mis compis de la facultad me han cantado el cumpleaños feliz en el pasillo del aulario, a pesar de que les pedí por favor que no lo hicieran.

Tercera, que Mr. Pelos ha ido a buscarme a la facultad con un donut con una vela y me ha regalado una taza negra mágica que, cuando viertes un líquido caliente, sale una foto de Simon Baker sin camisa y con una taza de café.

Cuarta, que he decidido que no quiero madurar, porque yo así estoy estupendamente, y soy más feliz que Ricardito.

Y quinta... ¡mi madre me ha regalado el Pokémon SoulSilver!













Aprovecho ahora para darles las gracias a todos los que me felicitaron hoy, si bien me mandaron un SMS, me dejaron un comentario en Tuenti o Facebook o se tomaron la molestia de llamarme :) ¡De verdad, muchas gracias!

Nota aclaratoria: el título de condesa de Phantomhive es un título autoatribuido debido a que la menda lerenda ha tenido la suerte de nacer el mismo día que Ciel Phantomhive, el cuquérrimo protagonista de Kuroshitsuji. Si es que molo tanto que meo colonia.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Procrastinator mode: on.


En el día de hoy, y en este preciso momento, he decidido que no tengo ganas de estudiar.
Y como no tengo ganas de estudiar, pues no estudio.

Entonces, ¿dónde puse mi Nintendo DS?

¡Gracias por leer hasta el final! ♥